Año de la imaginación al poder

Año a año nos renovamos
porque los marcos amamos,
y una nueva bandera levantamos
con aquello que reivindicamos.

Si en el 2017 convocamos a la revolución, en el 2018 tomamos el poder.
De puro mentirosos, no más.
Porque el mundo necesita de una nueva gran mentira.
Una mentira grande, grande, que llegue hasta el cielo y repare el agujero de ozono, que hidrate a los sedientos y cobije a los desamparados.
Una mentira pletórica de fe, de ilusión; porque de “verdades” estamos hartos.
Al mundo le sobran honestos.
Estamos empachados de verdades prime time y pay per view.
Verdades transgénicas y quemadas de agrotóxicos.
No queremos saber nada con esas verdades.
Proponemos un mundo arcoiris, como el de Lucy.
Repleto de sueños utópicos y amores de estudiantes.
Un mundo bien de mentira, en el que la vida es sueño y los sueños, una noche de verano son.